“El suicidio es
el acto por el que un individuo, deliberadamente, se provoca la muerte “, según
Wikipedia.
La sociedad dominicana en los últimos tiempos ha sido estremecida por un alto índice de suicidios registrados.
La sociedad dominicana en los últimos tiempos ha sido estremecida por un alto índice de suicidios registrados.
En
el mundo cada 40 segundos una persona se quita la vida, y por cada una de ellas
al menos 20 más lo intentan, dice un informe de la Organización Mundial de la
Salud (OMS), divulgado recientemente con ocasión del Día Mundial para la
Prevención del Suicidio.
El
15% de las personas con depresión se suicidan.
En
nuestro país, a principios de la década pasada hubo algunos años en que la tasa
llegó a reducirse bastante (4.2 en 2001 y 3.7 en 2004), pero lleva casi una
década situándose entre los 5 y 7.6 casos por cada cien mil personas mayores de
cinco años de edad, Si se comparan los números absolutos, los casos han
aumentado un 55%, al pasar de 359 en el año 2000 a 557 en 2014.
Esta
situación debe preocuparnos bastante, tanto por el incremento de los casos,
como por su caracterización, ya que además de que aumentan los suicidios, el incremento
parece notablemente mayor en la población joven, en los datos de la ONE se
observa que entre 2007 y 2013 el rango poblacional con mayor cantidad de
suicidios fue el conformado por los jóvenes de entre 20 y 24 años, con 463
casos.
Después
de los 24, el nivel de suicidio se mantiene alto
hasta los 44 años, cuando vuelve a descender, y repunta en el rango que agrupa
a las personas mayores de 65, a esta edad la causa generalizada también es la
depresión, pero originada por razones distintas: viudez, soledad, abandono
familiar, desesperanza, enfermedades, trastornos psiquiátricos…
Otro
dato importante en la caracterización de esta problemática tiene que ver con el
sexo de las víctimas. En la República Dominicana, como en el ámbito
internacional, los hombres tienen más probabilidades de suicidarse que las
mujeres.
Los
hombres suelen utilizar métodos más letales para cometer suicidio:
Armas de fuego, ahorcamiento, lanzamiento al vacío, poniendo un vehículo a alta
velocidad…
En
el caso de las mujeres, utilizan métodos blandos o en los que muchas veces
pueden ser asistidas, como es la utilización de medicamentos o las cortaduras,
que no suelen ser letales en la mayoría de los casos. Aquí, el 86.2% de las
personas que se suicidaron entre 2000 y 2013 fueron hombres.
Esta
curiosa proporción tiene lugar a pesar de que, según la OMS las mujeres son más
propensas a la depresión, y aunque, según los datos ellas piensan tres veces
más que los hombres en la posibilidad que quitarse la vida.
¿Por
qué aumenta la tasa de suicidios? ¿Qué rasgos de la sociedad pueden estar
asociados este incremento?
Un aspecto de carácter eminentemente social: la desigualdad.
Un aspecto de carácter eminentemente social: la desigualdad.
Es
cierto que la República Dominicana ha venido logrando indicadores importantes
en términos socioeconómicos, pero no es menos cierto que la distribución de la
riqueza es muy desigual y muy excluyente. Eso se refleja en lo psicosocial.
En
efecto, las estadísticas indican que las provincias en que se registraran más
casos son Santo Domingo, Santiago y el Distrito Nacional, grandes ciudades en
que la vida ostentosa comparte espacio con la miseria extrema.
En cambio, las provincias que componen el cordón fronterizo, que son casi homogéneamente pobres, son las que registran menos suicidios.
En cambio, las provincias que componen el cordón fronterizo, que son casi homogéneamente pobres, son las que registran menos suicidios.
A
un nivel más personal, es importante saber que sólo un escaso número de
suicidios se producen sin aviso. La mayoría de los suicidas dan avisos evidentes
de sus intenciones. Por consiguiente, deben tomarse en serio todas las amenazas
de autolesión.
Además,
la mayoría de las personas que intentan suicidarse son ambivalentes y no buscan
exclusivamente la muerte.
Muchos
suicidios se producen en una fase de mejoría, cuando la persona tiene la
energía y la voluntad para convertir sus pensamientos desesperados en una
acción destructiva.
No
obstante, una persona que alguna vez haya tratado de suicidarse no tiene por
qué estar necesariamente siempre en riesgo.
Los
pensamientos suicidas pueden reaparecer, pero no son permanentes y en muchos
casos no vuelven a reproducirse.
No
se pueden prevenir todos los suicidios, pero sí la mayoría. Tanto a nivel
comunitario como nacional, se pueden tomar varias medidas para reducir el
riesgo, entre ellas las siguientes:
-Tratar
a las personas con trastornos mentales, y en particular a quienes padecen
depresión, alcoholismo o esquizofrenia;
-Seguimiento
de los pacientes que han cometido intentos de suicidio;
-Fomentar un tratamiento responsable del tema en los medios de comunicación;
-Formar a los profesionales de la atención primaria de salud.
-Realizar campañas de salud mental, despistaje en los colegios y escuelas, diagnóstico precoz del abuso de drogas, de la depresión y del estrés.
-Fomentar un tratamiento responsable del tema en los medios de comunicación;
-Formar a los profesionales de la atención primaria de salud.
-Realizar campañas de salud mental, despistaje en los colegios y escuelas, diagnóstico precoz del abuso de drogas, de la depresión y del estrés.
-Realizar
programas específicos de prevención del suicidio y
evitar la estigmatización de la conducta suicida.
-Controlar el acceso a los medios para cometer suicidio.
-Controlar el acceso a los medios para cometer suicidio.
Existe
evidencia que el control de la posesión de armas disminuye la tasa de suicidio,
así como el control del uso de medicamentos y pesticidas. Otras medidas pueden
incluir el cercado de puentes de gran altura y de ventanas en edificios altos.
-Apoyo
a los medios de comunicación para que la información se adecúe a la prevención:
Formación de periodistas en el manejo de la información sobre la conducta
suicida, ya que los medios de comunicación pueden jugar un papel proactivo en
ayuda a prevenir el suicidio.
Sin
duda se trata de un tema sensible y que repercute con un fuerte impacto en la
sociedad dominicana. A nivel mundial, el suicidio es
un problema de salud pública.
Representa
una de las diez causas principales de muerte y en la población joven se
encuentra entre las dos y tres primeras de muerte. Como país debemos estar
alerta ante esta problemática que nos asecha, Dile NO al suicidio.







